EL FABULOSO MUNDO DE LAS LEYENDAS URBANAS
Este curso en segundo de ESO nos hemos propuesto leer y escribir mucho. También creemos que sería interesante que algunos de los textos que escribamos los podamos incluir en este espacio de la web para que todos podamos conocer lo que escriben los demás.
Y empezamos con las leyendas urbanas, que es el primer tipo de texto que trabajaremos.
Leyendas, historias contadas como ciertas, que circulan por diversos lugares y van cambiando como cambian las historias orales que se cuentan y se descuentan. Rumores, habladurías, miedos... El origen es incierto pero e lmecanismo de difusión queda claro. ¿quién no ha oído hablar de alguna? Por si acaso, aquí van algunos ejemplos de los que los alumnos de segundo han tenido constancia.
En algunos casos han redactado ellos a partir de historias que conocían o les han contado y en otros casos se han limitado a recoger historias escritas.
Esperamos que os guste.
LA BASURA
LENA MORRILL
LA CARTA MARTA DOMÈNECH
EL HOMBRE SIN CABEZA
MARIA BAJET
ABUELOS EN El PARQUE
ORIOL PUJOL
LA CURVA PELIGROSA
ALEJANDRO ANTON
EL FAROLERO CARLA
PUEYO
¡¡ UN FANTASMA
!! GEORGINA QUERALT
LA SERRANA DEL MONTSENY DANIEL BONHOMME
EL FANTASMA DEL METRO FERRAN ENFEDAQUE
Un amigo contó a mi madre que me lo contó a mi una historia. Decía que un día, sin querer, lanzó un anillo de su mujer a la bolsa de reciclaje. Cuando se enteró, bajó a la calle a intentar recuperar el anillo. Vio que el camión de reciclaje que llevaba a dentro una bolsa de reciclaje con el apreciadísimo anillo de su mujer, y no dudó en correr tras ello a intentar recuperar la joya. Al final de un largo trayecto detrás del camión, vio cómo el automóvil entraba al párquing de camiones de reciclaje selectivo. Entonces vio que cogían las diferentes clases de basura, seleccionadas con muy cuidado para que pudiera ser reciclado correctamente y ¡LAS MEZCLABAN TODAS JUNTAS! Y se olvidó de inmediato del anillo.
Lena Morrill
ESO 2 Enric
Mi amiga me contó que la vecina de su madre le explicó lo siguiente:
Había una niña en el barrio que se llamaba Elisa, y un día que estaba jugando con sus amigos, se encontró a un hombre muy viejo que le dio un sobre. Le dijo que era mejor que lo guardara ella porque él ya era muy mayor y pronto se moriría. La chica lo abrió con sus amigos y vio que había un papel desgastado, muy viejo y arrugado en el que leyó:
“Elisa, Aunque tú no lo sepas, toda tu corta vida te he estado protegiendo, así que, tú guarda el sobre cerrado y ábrelo dentro de 30 años. En ese tiempo verás el nombre de la persona a que tendrás que proteger.”
Cuando terminó se volvió muy confusa hacia el hombre, pero él ya se había marchado.
Marta Domènech
ESO 2 Enric
Esta historia me la contó
mi vecina, a quién le había explicado el relato su canguro de
Bolivia.
Había una vez una mujer muy curiosa que no podía vivir sin saber
lo que pasaba a su alrededor.
Una noche muy misteriosa oyó un ruido muy extraño y quería
saber qué era. Estaba echada en la cama, pero no pudo evitarlo y se levantó.
Su marido le dijo que no abriera la puerta pero era tan grande su curiosidad
que no le hizo caso y la abrió. Del susto casi se desmaya, al ver que
un carro pasaba con un hombre sin cabeza.
Desde entonces, cada noche, el terrorífico hombre sin cabeza llama a
la puerta de su casa y con la mano la invita a irse con él. La gente
del pueblo cuenta que la mujer ha enloquecido, ya que el hombre quiere llevársela
en su carro, pero cómo no lo consigue se oyen sus llantos hasta que desaparece
la luna.
Maria Bajet
ESO 2 Enric
Un día un amigo mío
me contó que un amigo suyo conocía a un jardinero que trabajaba
en Sant Gervasi.
Este joven había visto una cosa que aún ahora no puede creer.
El jardinero, cuando estaba trabajando en el jardín, por la noche, vio
a un grupo de abuelos hablando. Se extrañó porque ya había
cerrado les puertas. Les dijo que no podían estar allí. Cuando
lo hubo hecho desaparecieron. Al día siguiente, por la noche, volvió
a ver la misma escena, pero esta vez ya estaba preparado y les hizo una fotografía.
La llevó a comisaría y preguntó quiénes eran esas
personas. El policía le dijo que no era el primero que se interesaba
por ellos y que los abuelos habían muerto hacía ya muchos años.
El no comprendía qué podría haber pasado, pero nunca más
los volvió a ver.
Esto apareció en los periódicos y en el telenoticias.
Oriol Pujol
ESO 2 Enric
Un camionero se dirigía a
su destino en un pequeño pueblo de la sierra. Era un día de verano
sofocante. Al pasar por una gasolinera vio a una anciana de pie en el andén
haciendo autostop. Como iba bien de tiempo decidió parar a recogerla.
Así, emprendieron juntos el camino hacia el pueblo de la señora,
que pillaba de camino al pueblo de destino del camionero. Al llegar a un punto
de la carretera, en una curva pronunciada, la anciana advierte: Tenga cuidado
aquí, que fue donde mi hija y yo nos matamos. Al girar la cabeza el camionero,
la anciana ha desaparecido.
Se cuenta en Gran Bretaña que en un pequeño pueblo, hace tiempo,
vivía una joven chica, la cual salió un día de casa para
ir de fiesta con sus amigos, y ésta no volvió más. La chica
parece ser que murió en un accidente de tráfico, en una curva
muy cerrada, y que su cuerpo no fue encontrado.
Dicen que los días de luna llena, algunos conductores han visto a una
joven chica haciendo autostop y que el coche que la recoja tendrá una
ingrata sorpresa.
Dicen que al que recoja a esa chica ésta no le dirigirá la palabra
hasta estar cerca de una curva, donde la chica dice: Aquí es donde tuve
yo mi accidente y donde tendrás tú el tuyo, y se produce lo dicho.
Estos textos creo que se cuentan para que vean que hay que tener cuidado con
quien llevas a tu lado.
Alejandro Anton
ESO 2 Enric
Esta historia le pasó
al amigo de la hermana de un amigo mío. Era una noche de lluvia, unos
amigos salían de una discoteca y, al ver que llovía tanto, corrieron
a la estación del metro. Cuando llegaron, se dieron cuenta de que tenían
las tarjetas mojadas y tuvieron que comprar otras. Sólo fue una a comprarlas
y cuando volvía, tropezó y rompió las tarjetas por la mitad.
Todos se enfadaron mucho con ella y la pobre tuvo que volver a comprar todas
las tarjetas. Cuando las fueron a utilizar para pasar, no entraban y se lo dijeron
al de la taquilla, el cual les dio otras nuevas. Estas sí que entraron
y por fin pudieron subir al metro, que por poco no se les escapa. De golpe oyeron
una vocecita que venía de una silla. Al mirar vieron una niña
pequeña con un camisón blanco y un osito de peluche roto. Entonces
la niña dijo:
- En esta curva morí yo y, ahora, será vuestra tumba.
Todos corrieron hacia las
ventanas pero, como todo estaba muy oscuro, no vieron la curva. Cuando se giraron,
la niña había desaparecido. Aquel día hubo un accidente
de metro. Todo el mundo murió, menos la chica que había comprado
y roto las tarjetas, ya que según debía pensar la niña,
quiso evitar que subieran al metro. Desde entonces, cuando vas a coger el
metro, si te pasa alguno de estos contratiempos, no debes subir al metro, pues
la niña no debe creer que tu destino sea morir en ese viaje.
Ferran Enfedaque Moreno
2n E.S.O. Enric
Esta historia se cuenta mucho en mi pueblo. El farolero que era el encargado de, por la noche, apagar las farolas y de mantener el cementerio, una mañana no muy soleada, estaba barriendo las hojas de ciprés del cementerio. De repente el cielo se nubló más aún y se puso a llover, se puso a llover tanto que el pobre hombre que no se quería mojar se puso dentro de un nicho. Como no paraba de llover el farolero cansado de esperar se durmió. No fue hasta la tarde que se despertó, y justo en ese momento había un hombre llorando delante de su nicho, había ido a ver el nincho de su mujer, le había traído un ramo de flores y todo. El hombre lloraba y lloraba, y el farolero sacó la mano del nicho y dijo:
- ¿Qué aún llueve?
El hombre que había delante
se asustó tanto que sufrió un ataque al corazón y murió
al instante.
No se sabe donde se enterró el hombre ni que pasó con él,
hay gente que dice que el farolero lo quemó, hay gente que dice que lo
llevó a un hospital...
Carla Pueyo
ESO 2 Enric
Se cuenta que por la noche,
en los alrededores de las sierras del Montseny, se escuchan ruidos extraños,
como chillidos de personas.
Dicen que hace mucho tiempo, en el pueblo de Arbúcies, vivía una
joven muy hermosa, tan hermosa que todos los hombres se la disputaban. Pero
la chica comenzó a agobiarse porque veía que los hombres sólo
la querían para mantener relaciones con ella y ya está, y esto
hizo que se volviese loca y buscase refugio en la sierra. Las personas del pueblo
comenzaron a preocuparse por la tardanza de la joven y mandaron unos chicos
a buscarla. Pasó un rato y uno de ellos la vio, pero le sorprendió
verla tan hermosa, y al ver que empezaba a seducirle y a hablarle desde lejos,
la siguió, creyéndola indefensa. La chica entró en una
cueva y el chico detrás, pensando en poder complacer sus deseos; pero
se encontró con una criatura loca, llena de odio, que le propinó
golpes hasta la muerte.
De este modo, cada vez que veía a un joven por los alrededores de la
sierra hacía lo mismo. Y por esto se dice que las voces que se oyen por
la noche son las voces de los jóvenes que intentan buscar ayuda, pero
es algo imposible de conseguir, porque la serrana está ahí y es
imposible escapar de ella.
Esta historia me la contó el cura del Monasterio de Arbucies.
Daniel Bonhomme
Esta história me la contó Juan y a Juan se lo explicó su madre.
Todo secede en el metro.
Oscar un día va a casa de Juan y en el metro se encuentra que sólo estan él y dos personas más. El gira la cabeza y se encuentra que a su derecha hay un fantasma, empieza a chillar y todo el mundo lo empieza a mirar con mala cara, porque sólo lo ve él.
Cuando llega a la parada de Vallcarca, baja y se dirige a casa de su amigo Juan. Llega; le explica todo lo sucedido, pero él no se lo cree. Oscar llama a su madre y le explica todo lo sucedido, tampoco se lo cree. Él está muy triste porque nadie le cree.
Al día siguiente coge el metro y lo vuelve a ver pero esta vez no es el único que lo ve, lo ve todo el mundo. Entonces llaman a la policía y lo atrapan.
Oscar de camino a su casa compra el periódico y ve la noticia en las páginas naranjas. Cuando llega a casa le enseña a su madre y su madre le pide perdón por no haberle creído antes.
Georgina Queralt
ESO 2 Enric